El calentamiento se acelera: “Estamos generando un sistema que no vamos a poder controlar, como con la IA”
EL PAÍS
NoticiaCientíficos alertan de que la investigación impulsada por IA podría dejar de ser comprensible para los humanos.
Lo que pareceun avance tecnológico en matemáticas e IA
La pregunta real¿puede el conocimiento científico seguir siendo humano si su creación escapa a la comprensión humana?
- Kant → la razón pura tiene límites: en Crítica de la razón pura, argumenta que el entendimiento humano solo puede abarcar lo que es accesible a la experiencia y la intuición. Si la IA genera matemáticas ininteligibles para nosotros, ¿estamos ante un "noúmeno" (lo incognoscible) científico, un territorio que, por definición, la razón humana no puede habitar?
- Borges → El Aleph y La biblioteca de Babel: la IA como espejo de la infinitud inabarcable. Si las demostraciones son tan complejas que ningún humano puede verificarlas, ¿no estamos repitiendo la paradoja borgeana de un conocimiento que existe pero es inaccesible, como esos libros de la Biblioteca que nadie podrá leer nunca?
- Popper → el criterio de falsabilidad: la ciencia avanza cuando sus teorías son refutables. Si una demostración matemática generada por IA no puede ser revisada por humanos (ni siquiera por otros sistemas de IA), ¿deja de ser ciencia para convertirse en un acto de fe en la máquina?
Por qué no hablamos deTuring y la prueba de inteligencia — la noticia no pregunta si la IA es inteligente, sino si su producto sigue siendo comprensible (y por tanto útil) para la ciencia humana.
En síntesisLa IA no solo acelera la ciencia; la lleva a un umbral donde el conocimiento podría dejar de ser un bien común. Si las matemáticas se vuelven un lenguaje ininteligible, incluso para los matemáticos, la ciencia pierde su esencia democrática: la verificabilidad compartida. No es una crisis de la IA, sino de la razón humana, que se enfrenta a su propio límite. La pregunta no es si la máquina puede crear, sino si nosotros podremos seguir entendiendo lo que crea. Texto generado con IA a partir de noticias publicadas el 2026-10-14, revisado por una persona. No es periodismo: es una reflexión filosófica. Fuentes enlazadas arriba.
La escuela Pare Manyanet de Barcelona demanda por vulneración del honor a los padres de dos alumnos que se suicidaron
EL PAÍS / La Vanguardia
NoticiaLa congregación pide 70.000 euros a las familias y a la asociación Trencats por presunta vulneración de su honor tras los suicidios.
Lo que pareceun conflicto legal entre una escuela y familias de víctimas
La pregunta real¿puede una institución reclamar "honor" cuando su silencio o acción se vincula a una tragedia humana?
- Judith Butler → en El giro ético de la política (2005), argumenta que el duelo público (como el de las familias) es un acto político que cuestiona las estructuras de poder. Aquí, la demanda de la escuela intenta silenciar ese duelo, convertido en amenaza para su reputación.
- Emmanuel Levinas → su ética de la alteridad exige que el rostro del otro (en este caso, las víctimas y sus familias) nos interpele sin condiciones. La escuela, al demandar, parece priorizar su imagen sobre la justicia hacia quienes sufrieron.
- Michel Foucault → el poder disciplinario de las instituciones (como la escuela) se ejerce también mediante el control del discurso. La demanda es un intento de regular qué puede decirse sobre su responsabilidad, usando el derecho como herramienta de silencio.
Por qué no hablamos deAristóteles y la justicia distributiva — el caso no trata sobre cómo repartir culpas, sino sobre el conflicto entre el dolor privado y la imagen pública de una institución.
En síntesisLa demanda de la escuela Pare Manyanet no es solo un pleito legal, sino un síntoma de cómo las instituciones intentan gestionar el escándalo de su propia vulnerabilidad. Al reclamar por "honor", la congregación revela que su prioridad no es el dolor de las familias, sino el control de la narrativa. Pero el duelo, como señalaba Butler, es un acto que desestabiliza el orden establecido: las familias, al hablar, exponen que hay heridas que no se resuelven con dinero ni con silencios impuestos. La pregunta final es incómoda: ¿qué dice de una sociedad que permite que una escuela demande a los padres de sus alumnos fallecidos?
El Tribunal de Estrasburgo aclara que no ha avalado la “personalidad jurídica ecológica” del Mar Menor
EL PAÍS
NoticiaEl TEDH especifica que el Mar Menor no puede considerarse víctima bajo el Convenio Europeo de Derechos Humanos.
Lo que pareceuna aclaración legal sobre los derechos de la naturaleza
La pregunta real¿puede la justicia humana reconocer como "sujeto de derechos" a algo que no es humano? Christopher D. Stone → en ¿Deben tener derechos los árboles? (1972), argumentó que la naturaleza podría ser titular de derechos si la sociedad así lo decide. El TEDH, al negarlo, muestra los límites del marco jurídico actual para pensar lo no humano.
- Bruno Latour → en Reensamblar lo social (2005), propone que los objetos (como el Mar Menor) son "actantes" en redes de agencia. La noticia refleja la tensión entre esta visión (donde lo no humano influye en lo social) y el derecho tradicional, que solo reconoce sujetos humanos.
- Peter Singer → su utilitarismo (en Liberación animal, 1975) amplía la consideración moral a seres sintientes, pero el Mar Menor no es un ser vivo. El caso plantea si la ética debe extenderse a sistemas ecológicos enteros, más allá de los individuos.
Por qué no hablamos deJohn Locke y los derechos naturales — su teoría se centra en el individuo humano, no en la posibilidad de que un ecosistema tenga derechos.
En síntesisEl Mar Menor no es una persona, pero su degradación afecta a miles. El Tribunal de Estrasburgo, al negarle personalidad jurídica, reafirma que el derecho sigue anclado en una visión antropocéntrica: solo los humanos pueden ser víctimas. Sin embargo, como señalaba Latour, el Mar Menor actúa: su colapso altera economías, salud pública y formas de vida. La paradoja es que, aunque el derecho no lo reconozca como sujeto, su destrucción tiene consecuencias que sí son reconocibles. La pregunta, entonces, es si la justicia debe adaptarse a una realidad donde lo no humano ya no es un simple telón de fondo, sino un actor clave.
La ofensiva matemática de la IA lleva la ciencia a un territorio inexplorado
La Vanguardia
NoticiaCientíficos alertan de que la investigación impulsada por IA podría dejar de ser comprensible para los humanos.
Lo que pareceun avance tecnológico en la ciencia
La pregunta real¿qué valor tiene el conocimiento si ya no podemos entenderlo?
- Edmund Husserl → en La crisis de las ciencias europeas (1936), criticó que la ciencia moderna se aleja de la experiencia humana concreta. La IA, al generar matemáticas ininteligibles, lleva este distanciamiento al extremo: el conocimiento se vuelve opaco incluso para sus creadores.
- Martin Heidegger → en La pregunta por la técnica (1954), advirtió que la tecnología nos arrastra a un "marco" donde solo vemos el mundo como recurso a explotar. Aquí, la IA no solo explota datos, sino que produce saber inaccesible, reduciendo a los científicos a meros espectadores.
- Karl Popper → su criterio de falsabilidad exige que el conocimiento científico sea verificable. Si la IA genera teoremas que nadie puede revisar, ¿sigue siendo ciencia? La noticia cuestiona los límites mismos de lo que llamamos "conocimiento".
Por qué no hablamos deAlan Turing — su test sobre la inteligencia de las máquinas no aborda el problema de la comprensión humana, sino la imitación de comportamientos.
En síntesisLa IA no solo acelera la ciencia, sino que la lleva a un punto donde el propio método científico se resquebraja. Si un teorema generado por una máquina no puede ser entendido ni verificado por humanos, ¿sigue siendo conocimiento o se convierte en un acto de fe en el algoritmo? Husserl y Heidegger ya advirtieron de los riesgos de una ciencia que se aleja de lo humano; ahora, la paradoja es que ese distanciamiento no es un error, sino el objetivo mismo de la investigación. La pregunta final es incómoda: ¿estamos dispuestos a aceptar que el progreso puede significar, también, nuestra propia obsolescencia como sujetos que comprenden?