El calentamiento se acelera: “Estamos generando un sistema que no vamos a poder controlar, como con la IA”
EL PAÍS
NoticiaEl cambio climático se acelera con retroalimentaciones que podrían volverse incontrolables, como la IA.
Lo que pareceun informe más sobre el clima que se va a la mierda.
La pregunta real¿qué pasa cuando el ser humano crea sistemas que escapan a su propia comprensión y control?
- Hans Jonas → el principio de responsabilidad: si no podemos predecir las consecuencias de nuestras acciones (como esas retroalimentaciones climáticas o los modelos de IA opacos), entonces tenemos la obligación ética de no actuar... o de actuar con una precaución que roza la paranoia. Aquí el "no vamos a poder controlar" es la campana de alarma de Jonas sonando a todo volumen.
- Heidegger → la técnica como destino: no es que usemos la tecnología, es que la tecnología nos usa a nosotros. El clima y la IA son dos caras de lo mismo: sistemas que nos arrinconan a un "dejar-ser" (o sea, rendirnos) porque ya no entendemos ni cómo funcionan ni cómo pararlos. Eso sí es harto ironía: creamos herramientas para dominar la naturaleza y terminamos dominados por ellas.
- Borges → el Aleph y el libro de arena: ¿y si el universo (o el clima, o la IA) es ese libro infinito que no podemos leer del todo? La ciencia avanza, pero cada respuesta abre 10 preguntas nuevas. Las retroalimentaciones climáticas son como ese cuento donde el tipo se da cuenta de que el mapa es el territorio... y el territorio se le está yendo de las manos.
Puente divulgativoYuval Noah Harari → la IA y el clima son los dos "dioses" modernos que estamos creando sin saber si nos van a salvar o a joder. Y lo peor es que, como dice él, ni siquiera tenemos un plan B.
Por qué no hablamos deGreta Thunberg — porque aquí no se trata de activismo, sino de filosofía de la técnica y de los límites del conocimiento humano. La Greta es la voz que grita "¡hagan algo!", pero la pregunta de fondo es: ¿qué podemos hacer si ni siquiera entendemos el problema?
En síntesisParce, la vaina es esta: estamos jugando a ser dioses con el clima y con la IA, pero resulta que ni siquiera somos buenos aprendices de brujo. Jonas nos dice que tengamos cuidado, Heidegger que ya estamos jodidos porque la técnica nos domina, y Borges que el problema es tan grande que ni siquiera lo podemos abarcar. La ironía es que el mismo sistema que nos dio el progreso (la ciencia, la tecnología) es el que ahora nos está mostrando sus límites. Y lo peor es que no hay un manual de instrucciones para esto: estamos improvisando en un territorio donde el error puede ser irreversible. ¿Y entonces? Pues a lo bien, tocan a pensarse las cosas dos veces antes de seguirle el juego a la máquina.
La escuela Pare Manyanet de Barcelona demanda por vulneración del honor a los padres de dos alumnos que se suicidaron
EL PAÍS / La Vanguardia
NoticiaUna escuela demanda a los padres de dos alumnos que se suicidaron por "vulneración del honor" tras sus denuncias públicas.
Lo que pareceun pleito legal entre una escuela y unas familias.
La pregunta real¿puede una institución usar el derecho para silenciar el dolor ajeno y proteger su reputación?
- Kant → el imperativo categórico: trata a las personas como fines, no como medios. Aquí la escuela está usando el derecho (un medio) para callar a unos padres que solo buscan justicia para sus hijos (fines en sí mismos). Eso sí es una contradicción de manual: el sistema legal, que debería proteger a las víctimas, se vuelve contra ellas.
- Foucault → el poder y el discurso: la demanda no es solo por plata, es por controlar la narrativa. La escuela quiere que el suicidio de los alumnos no se asocie a su nombre, porque el poder (en este caso, el honor institucional) se sostiene en el silencio. Los 70.000 euros son el precio de admitir que algo salió mal... o de callar para siempre.
- Arendt → la banalidad del mal: no hace falta ser un monstruo para cometer una injusticia. A veces basta con seguir los procedimientos (en este caso, demandar por "vulneración del honor") sin preguntarse por el contexto humano. La escuela actúa como una burocracia más: "es el protocolo, parce".
Puente divulgativoHannah Arendt (sí, otra vez) → el caso es un ejemplo perfecto de cómo las instituciones pueden volverse contra las personas cuando priorizan su imagen sobre la verdad. Y lo peor es que lo hacen en nombre de la ley.
Por qué no hablamos deNietzsche y la moral de señores y esclavos — porque aquí no hay una lucha de voluntades, sino un abuso de poder institucional. Nietzsche nos hablaría de resentiement, pero la vaina es más sencilla (y más triste): una escuela usando el sistema para callar a unos padres que ya perdieron demasiado.
En síntesisEsta noticia duele, y no es para menos. Una escuela que en vez de asumir responsabilidades (o al menos mostrar empatía) decide demandar a unos padres que ya lo perdieron todo. Kant nos recuerda que el derecho no puede ser un arma contra el dolor, Foucault que el poder siempre busca controlar el relato, y Arendt que a veces el mal no es espectacular, sino burocrático. La pregunta que queda es incómoda: ¿hasta dónde puede llegar una institución para proteger su nombre? Y lo más triste es que, en este caso, la respuesta parece ser: hasta el final.
El Tribunal de Estrasburgo aclara que no ha avalado la “personalidad jurídica ecológica” del Mar Menor
EL PAÍS
NoticiaEl TEDH aclara que el Mar Menor no puede ser considerado "víctima" con derechos bajo el Convenio Europeo de Derechos Humanos.
Lo que pareceun tecnicismo legal sobre si una laguna puede tener derechos.
La pregunta real¿puede la naturaleza ser sujeto de derechos, o solo objeto de protección humana?
- Stone → ¿pueden los árboles demandar? Este filósofo fue el primero en plantear, en los 70, que los sistemas naturales (como un río o un bosque) podrían tener derechos legales. El Mar Menor sería el caso perfecto: un ecosistema que se está muriendo y que no tiene voz... a menos que alguien se la dé. El TEDH dice que no, pero Stone diría: "¿y por qué no?".
- Latour → la política de la naturaleza: no es que el Mar Menor no pueda tener derechos, es que nosotros no hemos inventado aún las categorías legales para entenderlo. Latour diría que el problema no es jurídico, sino ontológico: seguimos pensando que solo los humanos somos "actantes" (agentes con capacidad de acción). El Mar Menor, en cambio, actúa: se contamina, se defiende, se muere... pero el derecho no lo reconoce.
- Kelsen → la pirámide jurídica: para este tipo, el derecho es un sistema cerrado donde solo los humanos (y sus instituciones) pueden ser sujetos. El Mar Menor no entra en la pirámide, y punto. Pero aquí está el chiste: si el derecho es una construcción humana, ¿no podríamos reconstruirlo para incluir a la naturaleza? Kelsen diría que no, pero eso no quita que la pregunta valga la pena.
Por qué no hablamos delos ecologistas radicales — porque aquí no se trata de activismo, sino de filosofía del derecho. La pregunta no es "¿debemos salvar el Mar Menor?", sino "¿puede el Mar Menor exigir que lo salvemos?".
En síntesisParce, la vaina es esta: el TEDH le dice al Mar Menor que no, que no puede tener derechos porque el Convenio Europeo no lo contempla. Pero Stone y Latour nos recordarían que el derecho no es algo fijo, sino una herramienta que podemos moldear. El problema no es si el Mar Menor merece derechos, sino si estamos dispuestos a inventar un sistema legal donde la naturaleza no sea solo un objeto, sino un sujeto. Y Kelsen, el abogadito estricto, nos diría que eso es imposible... pero la historia nos ha demostrado que lo "imposible" a veces solo es lo que aún no hemos intentado.
La ofensiva matemática de la IA lleva la ciencia a un territorio inexplorado
La Vanguardia
NoticiaLa IA está generando avances matemáticos que los humanos no podemos entender ni verificar.
Lo que pareceun avance más de la inteligencia artificial.
La pregunta real¿qué valor tiene el conocimiento si no podemos comprenderlo?
- Platón → el mito de la caverna: si la IA descubre teoremas que no entendemos, ¿no estamos como esos prisioneros que solo ven sombras en la pared? La ciencia siempre ha sido la búsqueda de la verdad, pero ¿de qué sirve una verdad que no podemos ver? Platón diría que eso no es conocimiento, sino ilusión.
- Kant → los límites de la razón: para este alemán, el conocimiento humano tiene fronteras. La IA podría estar cruzando esas fronteras, pero si no podemos seguirle el paso, ¿estamos realmente conociendo algo nuevo o solo acumulando datos incomprensibles? Kant nos diría: "cuidado, parce, que la razón sin entendimiento es un barco sin timón".
- Borges → la biblioteca de Babel: ¿y si la IA es como esa biblioteca infinita donde todos los libros posibles existen, pero nadie puede leerlos todos? Los teoremas que genera la IA podrían ser verdaderos, pero si no hay un humano que los entienda, ¿existen realmente? Borges sonreiría y diría: "el universo es un libro cifrado, y la IA es solo otra página más que no podemos descifrar".
Por qué no hablamos deTuring y la prueba de si las máquinas pueden pensar — porque aquí no se trata de si la IA es inteligente, sino de si nosotros podemos entender lo que ella produce. Turing nos hablaría de imitar la inteligencia humana, pero la pregunta es más profunda: ¿qué pasa cuando la inteligencia (humana o artificial) supera nuestra capacidad de comprensión?
En síntesisLa IA está haciendo matemáticas que nos dejan con la boca abierta... y con el cerebro en blanco. Platón nos advierte que el conocimiento sin comprensión es como un espejismo, Kant que la razón tiene sus límites, y Borges que el universo es un libro que quizá nunca podremos leer del todo. La ironía es que hemos creado una herramienta para ampliar nuestros horizontes, pero ahora nos damos cuenta de que esos horizontes podrían ser tan amplios que nos perdamos en ellos. ¿Y entonces? Pues a lo bien, tocan a preguntarnos si el progreso científico no será, al final, un viaje sin retorno.