Muere Maricarmen, la mujer que encendió la lucha contra los desahucios en España
EL PAÍS
NoticiaLa muerte de Maricarmen, símbolo de la lucha contra los desahucios, reabre el debate sobre el derecho a la vivienda como bien básico.
Lo que pareceun homenaje a una activista y un recordatorio de la crisis de los desahucios.
La pregunta real¿puede una sociedad llamarse justa si permite que el mercado decida quién tiene techo y quién no?
- Aristóteles → el de la justicia como equidad: en Ética a Nicómaco decía que la justicia es dar a cada uno lo suyo, pero ¿y si "lo suyo" es un techo y el mercado lo niega? Maricarmen no pedía limosnas, pedía dignidad: eso es justicia distributiva, parce.
- John Rawls → su "velo de ignorancia" (que uno no sepa si va a nacer rico o pobre al diseñar las reglas) aplicado aquí: si no supieras si vas a ser el banco o el desahuciado, ¿dejarías que el mercado decidiera quién duerme en la calle? Ni se diga.
- Karl Marx → el que desmontó cómo el capital convierte hasta las necesidades básicas en mercancía: la vivienda no es un "servicio", es un derecho. Que una anciana muera por un desahucio es el síntoma de un sistema que prioriza el beneficio sobre la vida. Eso sí es harto.
Por qué no hablamos deAdam Smith y su "mano invisible" — porque aquí no hay mercado que regule: hay un fallo estructural que el propio mercado no resuelve, y punto.
En síntesisMaricarmen no murió por un infarto, murió por un sistema que trata la vivienda como un lujo y no como un derecho. Aristóteles diría que eso no es justicia, Rawls que ninguna sociedad decente lo permitiría, y Marx que es la prueba de que el capitalismo, cuando no se le pone coto, acaba comiéndose hasta lo más humano. La pregunta no es si los desahucios son legales, sino si son morales. Y la respuesta, a lo bien, la tenemos todos.
La OMS ofrece ayuda técnica a Rusia para el caso sospechoso de peste en Siberia: “Necesitamos más información”
EL PAÍS
NoticiaRusia oculta datos sobre un posible brote de peste en Siberia, y la OMS pide transparencia.
Lo que pareceun problema de salud pública y cooperación internacional.
La pregunta real¿hasta qué punto puede un Estado anteponer su soberanía a la salud global?
- Immanuel Kant → el de la publicidad: en La paz perpetua decía que las acciones públicas deben poder ser conocidas sin que el Estado se avergüence. Si Rusia oculta la peste, ¿es que sabe que su decisión no resistiría la luz? De una.
- Michel Foucault → el del poder-saber: quien controla la información (Rusia) controla la realidad. La peste no es solo un virus, es un campo de batalla político. Y vaya batalla, parce.
- Martha Nussbaum → con su enfoque de las capacidades: la salud es una capacidad básica para una vida digna. Si un Estado la sacrifica por "seguridad nacional", ¿no está traicionando a su propia gente?
Por qué no hablamos deHobbes y su "guerra de todos contra todos" — porque aquí no hay caos, hay un Estado que elige el secreto sobre la solidaridad, y eso es otra vaina.
En síntesisRusia no está protegiendo a sus ciudadanos, está protegiendo su imagen. Kant diría que eso es inmoral, Foucault que es un ejercicio de poder, y Nussbaum que es una violación de lo más básico: el derecho a no morir por un brote evitable. La soberanía no puede ser una excusa para jugar a la ruleta rusa con la salud del mundo. Y menos cuando el virus no entiende de fronteras, ni se diga.
¿Y si prevenir el cáncer de mama no pasara por hacerse más mamografías con la edad?
La Vanguardia
NoticiaEl debate sobre si las mamografías masivas son la mejor forma de prevenir el cáncer de mama.
Lo que pareceuna discusión médica sobre métodos de detección temprana.
La pregunta real¿hasta dónde debe llegar la medicina predictiva sin caer en el exceso o la falsedad?
- Hans Jonas → el del principio de precaución: en El principio responsabilidad decía que cuando el riesgo es grave (como el cáncer), hay que actuar aunque no haya certeza absoluta. Pero, ¿y si el remedio (mamografías masivas) genera más problemas que soluciones?
- Michel de Montaigne → el escéptico: en sus Ensayos cuestionaba la obsesión por controlar el futuro. ¿No será que, con tanta mamografía, estamos intentando domar lo indomable: la incertidumbre de la vida?
- Ivan Illich → el que criticó la medicalización de la sociedad: en Némesis médica advirtió que a veces la medicina crea más enfermedades de las que cura. ¿Estamos convirtiendo a mujeres sanas en "pacientes en espera" por un exceso de pruebas?
Por qué no hablamos deHipócrates y su "primero, no hacer daño" — porque aquí el daño no es directo, sino sistémico: el miedo, los falsos positivos, la ansiedad de vivir bajo sospecha.
En síntesisNo se trata de si las mamografías salvan vidas (lo hacen), sino de si estamos dispuestos a pagar el precio de una medicina que nos trata como enfermos antes de estarlo. Jonas diría que la precaución manda, Montaigne que la obsesión es vana, e Illich que a veces el remedio es peor que la enfermedad. La pregunta no es técnica, es humana: ¿queremos vivir más años, o vivir sin miedo? Porque, a lo bien, las dos cosas no siempre van de la mano.
No estás enviando un correo electrónico, estás entrenando una IA
La Vanguardia
NoticiaCada email que envías puede estar siendo usado para entrenar modelos de IA sin tu consentimiento explícito.
Lo que pareceun debate sobre privacidad y tecnología.
La pregunta real¿quién es el dueño de tus datos, y qué pasa cuando una máquina aprende de tu vida sin pedírtelo?
- John Locke → el de la propiedad: en Dos tratados sobre el gobierno civil decía que uno es dueño de su trabajo y, por extensión, de sus datos. Pero si una IA aprende de tus correos, ¿no está usurpando algo que es tuyo? Eso sí es harto, parce.
- Jürgen Habermas → el de la acción comunicativa: en Historia y crítica de la opinión pública explicaba que el espacio público se basa en la confianza. Si tus datos se usan sin transparencia, ¿no se está rompiendo ese pacto social? De una.
- Shoshana Zuboff → la de la "economía de la vigilancia": en La era del capitalismo de vigilancia denuncia que tus datos no son el producto, sino el material para predecir y controlar tu comportamiento. ¿Y si el correo que mandas hoy decide el crédito que te niegan mañana?
Puente divulgativoYuval Noah Harari → el historiador que avisa: si la IA nos conoce mejor que nosotros mismos, ¿quién gobierna a quién? Ni se diga.
Por qué no hablamos deGeorge Orwell y su 1984 — porque aquí no hay un Gran Hermano que te espía, sino un algoritmo que te aprende y te vende. Y eso, a lo bien, es más sutil y más peligroso.
En síntesisNo es que te estén robando los datos, es que te están robando la capacidad de decidir qué hacen con ellos. Locke diría que es una violación de propiedad, Habermas que es un ataque a la confianza pública, y Zuboff que es el nuevo modelo de negocio del siglo XXI. La pregunta no es técnica, sino existencial: si una IA sabe más de ti que tú mismo, ¿sigues siendo dueño de tu vida? Porque, parce, esto no va de correos: va de quién manda aquí.